Anécdotas…”Matalo…”

Rubén Sosa brilló en la Copa América de 1989 disputada en Brasil, donde la selección uruguaya obtuvo el sub campeonato por detrás de Brasil, que lo superó 1-0 en el partido decisivo disputado en el Estadio de Maracaná.

Unos días antes, más precisamente el 14 de Julio, Uruguay enfrentaba a Argentina en un duelo clave, el que perdía se quedaba sin opciones de pelear por el título.

Rubén Sosa ese día tuvo una actuación formidable, anotando los dos tantos celestes a los 38 y 81 minutos de juego, Uruguay ganó 2 a 0 y de esa manera llegó en igualdad de condiciones al último partido del cuadrangular final ante los norteños.

En ese partido ante los argentinos, el entrenador Carlos Salvador Bilardo estaba “sacado”, porque sus jugadores no podían parar al “Principito”, y desde afuera les gritaba “matalo…”. Pese a la indignación del DT argentino, no hubo forma.

Cerca de las 3 de la mañana, Carlos Bilardo junto a su capitán Oscar Ruggeri tocaron la puerta de la habitación que compartían Rubén Sosa y Santiago Ostolazza, ya que ambos planteles estaban alojados en el mismo hotel.

Ante la sorpresa de los uruguayos, el entrenador y el “Cabezón” fueron a pedirle disculpas a Rubén Sosa por los dichos fuera de lugar. Ruggeri en ese momento jugaba en el Real Madrid, y le dijo al “Principito”…”mirá que los de mi banda te quieren allá”…

Antony Callero

Anuncios

Anécdotas…¿Se imaginan un árbitro a caballo?

El fútbol a través de la historia ha registrado muchos hechos curiosos, y que hoy carecerían de lógica.

Lo que vamos a relatar ocurrió en el año 1925 en un partido de la Segunda División en la ciudad de Córdoba (Argentina), enfrentándose los equipos de Peñarol y Velez Sarfield.

No era un partido mas, ambos se jugaban el ascenso en la cancha del barrio El Abrojal, con el arbitraje del Sr. Carlos Libertario Linossi, quién llegó al campo de juego en su caballo.

En el tramo final del encuentro, Peñarol anota el 2-1, y esto provoca la ira de los simpatizantes de Velez, quiénes ingresen enfurecidos al campo de juego para golpear a los futbolistas del equipo rival.

El fútbol dio lugar a una verdadera batalla campal, pero rápidamente y ante la atónita mirada de todos, el árbitro Linossi se subió a su caballo y comenzó a sacar del campo a los exaltados hinchas.

En pocos minutos Linossi logró despejar el terreno de juego, y el partido se reanudó, con el árbitro pitando arriba de su caballo. Peñarol mantuvo el 2-1 hasta el final y logró de esa manera el ascenso a la Primera División del fútbol cordobés.

Antony Callero

Curiosidades…¿Nos esperan que llegamos un poquito más tarde?

La selección de Egipto pudo haber sido el participante número 14 del primer mundial de fútbol disputado en Uruguay, sin embargo la FIFA no dio su lugar a su pedido, y los africanos no pudieron estar presentes en la primera edición del torneo.

Debido a lo largo del viaje en barco, Egipto solicitó al máximo ente rector del fútbol la postergación del torneo por unos días, pero la negativa fue rotunda, y por lo tanto los “faraones” debieron esperar 4 años más para estrenarse en una Copa del Mundo.

Lo hicieron en Italia 1934, después de dejar en el camino en las Eliminatorias a un seleccionado de Palestina, al cual golearon 7-1 en casa y 4-1 en Tel Aviv.

En el Mundial debieron enfrentar en primera fase a Hungría, uno de los mejores equipos de Europa en ese momento.

Los egipcios hicieron un partido aceptable, vendiendo cara la derrota 4 a 2 ante los húngaros.

Teleki a los 11 puso en ventaja a los “Magyares”, aumentó la cuenta Toldi a los 27, pero Fawzi con un doblete a los 31 y 39 minutos dejaba todo como al principio.

En la segunda parte Hungría apretó el acelerador y se llevó el triunfo gracias a los tantos de Vincze a los 53 y Toldi a los 61.

Así de esa manera culminó la primera participación africana en una Copa del Mundo de la FIFA.

Antony Callero

Anécdotas…Subiabre tumba a Monti para algarabía de todos los uruguayos

En 1930 Uruguay organizó el primer Mundial de Fútbol, y allí entre los 13 participantes estuvo el seleccionado de Chile, dirigido por el húngaro Gyorgi Orth, de solo 29 años de edad.

Chile quedó enmarcado en el único grupo de 4 seleccionados, junto a México, Francia, y uno de los favoritos, Argentina.

Según lo que cuentan las crónicas de la época, el delegado chileno Aquiles Frías no estuvo presente en ese sorteo, ya que no fue avisado del mismo, y de esta manera Chile fue perjudicado, siendo incluido en un grupo sumamente complicado.

Debutaron venciendo a México 3 a 0, con doblete de Carlos “El Zorro” Vidal, y otro en contra de Manuel Rosas.

Posteriormente llegó una apretada victoria 1 a 0 ante Francia, con tanto anotado por su goleador Guillermo Subiabre, ante un centro de Villalobos, encuentro donde el portero francés Thepot le contuvo un penalti a Vidal.

El 22 de Julio en el Estadio Centenario definía el grupo, y la clasificación a semifinales nada menos que contra Argentina, que se impuso a los franceses 1 a 0, y 6 a 3 a los mexicanos.

Un rápido doblete del goleador Guillermo Stábile a los 12 y 13 minutos adelantó a los rioplatenses, descontó Subiabre a los 15, pero Mario Evaristo a los 51 dio cifras definitivas, Argentina 3 Chile 1.

Durante el encuentro se dio un encontronazo entre el famoso Luis Monti, centro half argentino de 1,87 metros de altura, y el pequeño “Chato” Subiabre, que medía solo 1,55.

El propio Subiabre cuenta la jugada: “Monti era el matón de los argentinos y golpeaba a los nuestros en cada atajada. Era recio, cochino y, bueno, yo que también soy carne amarga, estaba quemado. (…) Y vino una nueva intervención brusca de Monti; salté para parar con el pecho la pelota y el argentino me dio un puntapié que me hizo caer medio muerto. (…) Me levanté del suelo, y con toda la rabia que me producía el dolor del golpe, le pegué el puñete. Vi que se derrumbaba esa mole y que luego lo paraban y se volvía a caer como billete viejo. (…) Algo me deben los uruguayos del Campeonato que conquistaron. Monti era el guapo y yo se los amansé. Me lo pagaron bien, porque donde iba me atendían y me daban las gracias”.

Sin dudas de que los aficionados presentes ese día en el Centenario, celebraron en gran forma el golpe de Subiabre, como si hubiera sido un gol uruguayo.

Antony Callero

Curiosidades…Irlanda del Norte pide a la FIFA no jugar el Domingo

El seleccionado de Irlanda del Norte hacía su debut en la Copa del Mundo en el Mundial de Suecia 1958.

Al conocerse el fixture del torneo, el Jefe de la Delegación norirlandesa solicitó a la FIFA no jugar los días Domingo, ya que era el “Día del Señor” en su país.

No tuvieron que pensarlo dos veces los directivos de la FIFA, la contestación fue un rotundo no, ya que esto alteraría todo el calendario del torneo.

Los directivos de la Federación norirlandesa viendo que no había solución, tuvieron que aceptar finalmente jugar el Domingo, y tan mal no les fue.

Debutaron el Domingo 8 de Junio venciendo a Checoslovaquia 1 a 0 con gol de Cush, y el Domingo 15 de Junio igualaron 2 a 2 con Alemania con doblete de Mc Parland.

Irlanda del Norte avanzó en ese torneo a los Cuartos de Final, donde cayó 4-0 frente a la Francia de Just Fontaine y Raymond Kopa, completando así una muy buena actuación, y lo del Domingo pasó a ser solo una anécdota mas del torneo.

Antony Callero

Anécdotas…¿Vos te pensas que el fútbol te va a dar de comer?

-Lionel, estuve mirando tus notas y no aprobás casi ninguna materia. Tenés que estudiar. ¿Qué está pasando?

-Es que a mí lo único que me gusta es jugar a la pelota, seño.

-¡Nene, dejá de patear y ponete a estudiar que así no vas a llegar a nada! ¿Vos te pensás que el fútbol te va a dar de comer?”.

Un diálogo muy particular y que pudiera ser muy común en cualquier escuela del mundo, pero el protagonista principal no es otro que Lionel Messi.

Silvia, su maestra en la Escuela Número 66 General Las Heras, lo cuenta hoy como una anécdota, pero en su momento el pequeño Lio le dio mas de un dolor de cabeza, porque él lo único que quería era patear un balón.

“Por suerte mi alumno me desobedeció. Lo hice con instinto maternal y de docente, fue un simple consejo. Ahora esto me da un poco de vergüenza… ¿Quién iba a imaginar que se convertiría en el futbolista más importante del mundo?”, dijo Silvia años mas tarde en una entrevista.

Messi está representado con un mural en el frente de su Escuela. Cuentan sus ex compañeros que sigue siendo el mismo de siempre, y cuando llega a su “barrio” no se olvida de sus ex compañeros de infancia.

Antony Callero

Anécdotas…La guerra, el fútbol y una tregua de Navidad…

En Junio de 1914, Europa se vio conmovida por el primer gran conflicto bélico del Siglo XX, la Primera Guerra Mundial.

El asesinato de Francisco Fernando de Austria, heredero del trono del Imperio austro-húngaro, fue el hecho que desencadenó todo, y que tuvo como principales protagonistas a los Imperios Alemán, Austro-húngaro, Otomano, Ruso y Británico, además de Francia e Italia.

El 28 de Julio el Imperio austro-húngaro invadió Serbia, mientras que por otro lado, el Imperio Alemán ingresó en territorios de Bélgica, Luxemburgo y Francia, lo que provocó que Rusia entrara en acción atacando a los alemanes, cuando estos pretendían ir hacia París.

En 1917 estalla la revolución Rusa, la nación se vio envuelta en una cruenta guerra civil que obligó a los rusos a retirarse del conflicto.

Estados Unidos había declarado la guerra al Imperio germano en Abril de 1917, tras el hundimiento del Transatlántico Lusitania, por parte de un submarino alemán. Esto provocó que los americanos lanzaran una ofensiva al año siguiente que hizo que las tropas alemanas retrocedieran. El 11 de Noviembre de 1918 el conflicto llegó a su fin al aceptar Alemania la firma del armisticio.

La anécdota que queremos contar en este artículo ocurrió en Diciembre de 1914, donde los soldados de ambos bandos decidieron hacer una tregua para poder pasar una Navidad en paz.

Los soldados alemanes decoraron árboles de Navidad con luces y entonaron Villancicos navideños, ante la sorpresa de sus enemigos británicos y franceses apostados en sus trincheras.

Desde el otro bando se alzaron las banderas blancas en son de paz, y caminaron para el lado alemán, donde se unieron a sus pares para celebrar ese día tan especial, y que por unas horas los alejaba del horror de la Guerra.

Hacía mucho frío, pero esto no impidió que los dos ejércitos disputaran incluso un partido de fútbol en señal de confraternidad. Se utilizaron buzos como arcos, y el terreno de juego no estaba delimitado, pero nada importaba, era un momento de esparcimiento que se disfrutó a pleno.

Un soldado alemán llamado Johannes Niemann, describió este suceso en su libro diario: “un soldado escocés apareció cargando un balón de fútbol; y en unos cuantos minutos, ya teníamos juego. Los escoceses hicieron su portería con unos sombreros raros, mientras nosotros hicimos lo mismo. No era nada sencillo jugar en un terreno congelado, pero eso no nos desmotivó. Mantuvimos con rigor las reglas del juego, a pesar de que el partido sólo duró una hora y no teníamos árbitro”, expresaba Niemann.

“Muchos pases fueron largos y el balón constantemente se iba lejos. Sin embargo, estos futbolistas amateurs a pesar de estar cansados, jugaban con mucho entusiasmo. Nosotros, los alemanes, descubrimos con sorpresa cómo los escoceses jugaban con sus faldas, y sin tener nada debajo de ellas. Incluso les hacíamos una broma cada vez que una ventisca soplaba por el campo y revelaba sus partes ocultas a sus ‘enemigos de ayer’. Sin embargo, una hora después, cuando nuestro Oficial en Jefe se enteró de lo que estaba pasando, éste mandó a suspender el partido. Un poco después regresamos a nuestras trincheras y la fraternización terminó. El partido acabó con un marcador de tres goles a favor nuestro y dos en contra. Fritz marcó dos, y Tommy uno”, concluía el relato del soldado alemán sobre este episodio curioso que se dio en la Primera Guerra Mundial.

Los altos mandos se mostraron muy enfadados al enterarse de la tregua que habían impuesto ambos bandos, pero al otro día todo era ya historia, la confraternidad había concluido, las armas se volvían a cargar y volvían a ser enemigos en el campo de batalla.

Antony Callero.