Curiosidades…Soñaba con ser ciclista y se convirtió en el mejor portero del mundo

La historia de Thibaut Courtois es más que curiosa, ya que de niño ni en sueños pensaba en ser portero de fútbol.

En su casa si bien el fútbol era un deporte que siempre estaba arriba de la mesa en los debates, no era el principal.

Sus padres jugaban al voley en forma profesional en el Genk de su país, al igual que su hermana, quién integra la selección nacional belga.

Thibaut de niño también practicó voley, pero su gran pasión era el ciclismo, deporte muy popular en aquel país.

Poco a poco el fútbol se le fue apegando y la bicicleta comenzó a quedar a un lado.

A los 8 años ingresa en las infantiles del Genk, pero en sus inicios no lo hacía en la portería, sino como lateral izquierdo.

Viendo su buen físico, y la falta de porteros en el equipo, Thibaut comienza a pararse bajo los 3 palos, comenzando allí una carrera totalmente ascendente.

A los 17 años debuta en la Primera División del Genk, donde jugaría hasta el 2011, donde ficha por el Atlético Madrid.

En el club “colchonero” estaría 3 temporadas rayando a gran nivel, hasta que en el 2014 se marcha al Chelsea de Inglaterra.

Después de un Mundial de Rusia sobresaliente, donde consiguió hacerse con el trofeo “Guante de Oro” como mejor portero, el Real Madrid consigue hacerse con su fichaje por una suma cercana a los 35 millones de euros.

Courtois, un elegido que triunfó en el fútbol, pero que perfectamente lo podía haber hecho también en otro deporte.

Antony Callero

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