Historias…El Mónaco y su remontada ante el Real Madrid

El 24 de Marzo de 2004, el Real Madrid vencía 4-2 al Mónaco en el Santiago Bernabéu, y parecía comenzar a encarrilar su boleto a las semifinales de la Liga de Campeones de Europa.

Todo pintaba mal para el Madrid, cuando a los 43 minutos el defensor Sebastien Squillacci anotaba el primero, pero al comienzo de la segunda parte Iván Helguera y Zinedine Zidane daban vuelta el marcador (2-1).

Minutos mas tarde, el portugués Luis Figo anota el tercero y el brasileño Ronaldo el cuarto, pareciendo sentenciar el juego, aunque sobre el final un gol del ex madridista Fernando Morientes, dejaba con vida al conjunto monegasco.

La revancha se disputó el 7 de Abril en el Estadio Louis II. Todo parecía desmoronarse para los locales, cuando Raúl a los 35 anotaba el 1-0 (5-2 en el global).

El Mónaco estaba obligado a marcar 3 tantos para pasar de ronda, y el milagro se hizo !! Ludovic Giuly empata a los 45, Morientes pone el 2-1 a los 48, y nuevamente Giuly a los 66 anota el tercero, el tanto que sería de la clasificación. Sobre el final, el Madrid lo intentó, pero no estuvo acertado a puerta, y el Mónaco se llevó una milagrosa clasificación a semifinales.

En esa siguiente instancia, el equipo dirigido por Didier Deschamps enfrentaría al Chelsea, al que derrotaría 5-3 en el global (3-1 en casa y 2-2 en Stamford Bridge). En el encuentro de vuelta, el Mónaco estuvo 0-2 abajo y logró igualarlo con los tantos de Ibarra y Morientes. consumando otra remontada.

Fue así que se plantaron en la final ante el Porto de José Mourinho, juego disputado en el Arena de Gelsenkirchen (Alemania).

Esta vez la fortuna no le sonrió a los monegascos, que cayeron 3-0. Para el Porto anotaron Carlos Alberto, Deco y Alenichev; era el segundo título para el conjunto lusitano. El Mónaco se quedó a las puertas de la gloria.

Antony Callero

Curiosidades…La maldición de tocar la Copa

La Liga de Campeones de Europa es el trofeo más preciado para cualquier club del fútbol europeo. Ganarla significa tocar el cielo con las manos, es el momento sublime que cualquier equipo espera al comenzar el torneo.

Como todos los torneos, la Champions League (ex Copa de Clubes Campeones), ha recogido cientos de anécdotas desde su creación en 1955.

Cuándo los equipos saltan al campo de juego para disputar la final, el trofeo se encuentra en el medio del camino, y algún que otro futbolista se ha animado a tocarla de paso.

Pero con el tiempo se ha comprobado que tocar la Copa antes del partido trae mala suerte. Esto le ocurrió al futbolista francés Ludovic Giuly, jugador del Mónaco, que a poco de comenzar el juego final del 2004 saldría lesionado, además su equipo cayó en esa oportunidad 3 a 0 ante el Porto de Portugal.

Dos años después Giuly repetiría el plato, y tocaría la Copa al ingresar a jugar la gran final de la Champions League en la temporada 2005-06.

En esa oportunidad Giuly defendía al Barcelona, enfrentando al Arsenal de Inglaterra; sin embargo la suerte cambió para el francés, ya que el Barça venció 2 a 1 y logró su segunda consagración europea.

Otro caso es el del mediocampista italiano del AC Milán, Gennaro Gattuso, quién en la final de la temporada 2004-2005 también tocó la Copa antes de iniciarse el juego.

Su equipo posteriormente sufrió un duro revés al caer en los penaltis ante el Liverpool FC, en una muy recordada final, ya que su equipo iba ganando 3 a 0 en el tiempo reglamentario.

El último antecedente fue el del mediocampista ucraniano Anatoliy Tymoshchuk, ocurrió en la final de la edición 2011-2012 entre el Bayern Munich y el Chelsea. El futbolista del conjunto bávaro tocó el trofeo al ingresar al campo de juego.

Bayern Munich se consagraba campeón de Europa hasta el minuto 87, cuando estaba 1-0 arriba en el tanteador, pero sin embargo en ese minuto fatídico apareció el gol del marfileño Didier Drogbá para decretar el empate y llevar, el partido a una prórroga, y después a los penales. El Chelsea vencería en la definición desde los 12 pasos, y la maldición de tocar la pelota se volvía a hacer presente.

Quizás otros hayan tocado la Copa, y la historia finalmente se escribió de otra manera, creer o no en este tipo de supersticiones va en la personalidad de cada jugador. Igualmente, muchos seguramente después de haber escuchado de estos casos, no tendrán la tentación de hacer lo mismo cuando ingresen al campo de juego.

UEFA-Champions-League

Antony Callero.