Leyendas…Kazimierz Deyna…el crack del Legia Varsovia y una muerte repentina

Kazimierz Deyna fue uno de los grandes talentos que dio el fútbol polaco en la década del 70, un mediocampista de andar elegante sobre el terreno de juego, que derrochó calidad durante sus 23 años de trayectoria.

Nació en Starogard Gdanski, una pequeña ciudad en el Norte polaco, donde dio sus primeros pasos en el fútbol. Su primer contrato profesional lo firmó en 1966, cuando ficha por el LKS Lodz de la Primera División de aquel país.

Increíblemente, solo un partido llegaría a jugar Deyna en el equipo del Lodz, ya que tuvo que incorporarse a filas del ejército.

En esos años donde el comunismo mandaba en el Este europeo, Deyna debió incorporarse al Legia Varsovia, que era el equipo del ejército polaco.

Allí jugaría durante 12 temporadas, hasta 1978, cuando recién pudo escapar al cerco político de su país, que por ese entonces no permitía a los jugadores menores de 30 años, emigrar a otros países.

Deyna lideró a la selección polaca que se quedó con la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Munich 1972, tras derrotar 2-1 a Hungría en la final, consagrándose además como goleador del torneo con 9 dianas.

En 1974 llegó el gran desafío, la Copa del Mundo. Deyna era el capitán de un equipo que llegaba precedido de grandes antecedentes, y que lo confirmó en el torneo, finalizando en tercera posición.

Ese año Deyna fue elegido Balón de Bronce por la revista “France Football”, por detrás de dos fenómenos como Johann Cruyff y Franz Beckenbauer.

Le llovieron ofertas, equipos como el Milán, Inter, Bayern Munich o Real Madrid se interesaron por su concurso, pero el gobierno polaco se mantuvo firme en su postura y no permitieron la salida del futbolista.

Recién después del Mundial de 1978, y ya con 30 años a cuestas logró fichar por el Manchester City, donde jugó 3 temporadas, jugando apenas 41 partidos y anotando 13 goles.

Las lesiones y la falta de continuidad le hicieron pensar en el retiro, pero integrantes de la colectividad polaca en Estados Unidos lo llamaron para un nuevo desafío: el San Diego Sockers, club en el que militaría desde 1981 a 1987.

Con casi 40 años colgó las botas, su vida personal se transformó en un calvario, primero el divorcio, y después su afición por el alcohol y el juego, lo fueron dejando prácticamente en la ruina.

Un 1º de Septiembre de 1989 la muerte lo sorprendió en la misma San Diego, tras sufrir un accidente de tráfico manejando alcoholizado, tenía tan solo 41 años, se iba una verdadera leyenda del fútbol polaco, un jugador que el sistema no le permitió codearse con los mejores del mundo en su época de esplendor.

Antony Callero

Frases…”El fútbol no es un juego perfecto. No comprendo por qué se quiere que el árbitro lo sea” (Pierluigi Collina)

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El italiano Pierluigi Collina, fue en su tiempo el mejor árbitro del Mundo, por lo que su palabra siempre ha sido muy escuchada.

“El fútbol no es un juego perfecto. No comprendo por qué se quiere que el árbitro lo sea”, dijo Collina una vez, respondiendo a una inquietud periodística sobre el desempeño de los árbitros, y dejando claro de que todos se equivocan.

Nacido en Bologna un 13 de Febrero de 1960, Collina fue elegido por la Federación Internacional de Historia y Estadística, como el mejor árbitro de la historia.

Debutó en la Serie A Italiana el 15 de Diciembre de 1991, y entre 1995 y el 2005 fue árbitro FIFA.

Sus partidos más destacados fueron la final de la Copa del Mundo 2002, donde Brasil se impuso 2-0 a Alemania, la final de la Liga de Campeones de 1999, con la victoria del Manchester United 2-1 ante el Bayern Munich, y la final de los Juegos Olímpicos Atlanta 1996, donde Nigeria derrotó a Argentina 3 a 2.

Hasta Agosto del 2018 fue Jefe de Arbitraje de la UEFA, y continúa como Asesor de la Asociación de Árbitros Italiana, y también colabora con FIFA.

En sus jóvenes años jugaba al fútbol como defensa central, y era aficionado de la Lazio, hasta que a fines de los 80 decidió comenzar su carrera referil.

Antony Callero

Juegos Olímpicos…Y creían que eran indios con arco, flecha y boleadoras…

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Uruguay logró su primer título olímpico en Colombes 1924, allí fue donde se dio a conocer al mundo por primera vez, el nombre de Uruguay, como una potencia de este deporte.

Días previos antes del debut, Uruguay realizaba una práctica en Colombes, y en la tribuna se encontraban los yugoslavos, rivales de los celestes en el primer partido.

A los “charrúas”, no se les ocurrió mejor idea, para engañar al rival, que hacerse los tontos en el entrenamiento, tirando pelotazos para cualquier parte, errándole al balón, cabeceando al revés, etc.

Fue tal el hazme reír de los presentes, que un jugador yugoslavo se acercó a ellos y les dijo: “¡Que pena que nos toque jugar con ustedes! ­ ¡Vinieron de tan lejos!”

Al día siguiente el diario francés “Le Temps”, escribía sobre la práctica: “Nos apena que sean tan torpes estos jóvenes sudamericanos. Han venido desde tan lejos y tendrán que volverse después del primer partido”.

Los yugoslavos entraron tan confiados cuando entraron al terreno de juego, el 26 de Mayo de 1924, que  a nadie se le cruzó por la cabeza, de que ese día pudieran perder.

Uruguay dando muestras además de inteligencia, salió al campo de juego con una bandera francesa, por lo que el público inmediatamente les dio su apoyo, y agradeció el gesto de estos uruguayos.

Después vino lo ya conocido, Uruguay fue una máquina arrolladora, goleó a Yugoslavia 7 a 0, ante 2.000 personas, que presenciaron atónitos tan brillante demostración.

El 29 de mayo, en Bergeyre, mucha más gente se acercó para ver a este equipo maravilloso, que toda Francia comentaba, y Uruguay derrotó a Estados Unidos 3 a 0.

Siguiendo su camino al título le endosó una gran goleada al local Francia, por 5 a 1, ese día el público de Colombes se rindió al fútbol uruguayo, aplaudiendo de pie a estos malabaristas del balón.

Holanda fue el rival que le planteó mas dura lucha a los celestes, pero igualmente se le venció por 2 a 1 en semifinales, luego vino la final con Suiza, donde Uruguay volvió a dar otra exhibición de gran juego, ganando por 3 a 0 con tantos de Petrone, Cea y Romano, y logrando el título olímpico por primera vez, una especie de Mundial para la época.

Uruguay campeón… y pensar que cuando llegaron, creían que eran indios con arco, flecha y boleadoras.

Antony Callero.