Anécdotas…Gainza ficha por el Athletic para ayudar a su hermano Miguel

Agustín Gainza nació un 28 de Mayo de 1922 en Basauri (Bizcaya); de niño ya tenía grandes condiciones para el fútbol, pero el no se lo tomaba muy en serio.

Su hermano Miguel era quién le entusiasmaba, veía en Agustín un tremendo potencial, y por eso le animó a presentarse a un torneo juvenil organizado por el Athletic Bilbao, con el fin de reclutar jugadores.

Los dos hermanos Gainza fueron seleccionados, pero el menor -«Piru» como le decían- no quería fichar, prefería trabajar antes que dedicarse al fútbol.

Su hermano Miguel debió hacer el servicio militar, siendo destinado a Valencia. Para «convencer» a «Piru», el Bilbao ofreció la posibilidad de que Miguel fuera trasladado a Bizkaia, con la condición de que el fichara para los rojiblancos.

Fue así, que por hacerle un favor al hermano se metió en esto del fútbol, y de allí en más fue construyendo una carrera de leyenda, hasta convertirse en un histórico de los «leones».

«Piru» Gainza era un extremo izquierdo de los de antes, rápido, gambeteador, y con gol. Con el Athletic ganó 2 Ligas, las de 1943 y 1956, y nada menos que 7 Copas del Rey, 1943, 1944, 1945, 1950, 1955, 1956 y 1958.

Jugó 20 temporadas con el Bilbao, siendo fiel siempre a esa camiseta hasta su retiro en 1959, disputando un total de 496 partidos y anotando 152 goles.

Integró la selección española en el Mundial de 1950, donde consiguieron el cuarto puesto. Fue 33 veces internacional con la «roja», marcando 10 goles.

Falleció el 6 de Enero de 1995 a los 72 años de edad, pero su nombre sigue más vivo que nunca en los aficionados del Athletic, el club de su vida.

Antony Callero

Anécdotas…Lo de Mitic fue bien de Bobek

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El 1º de Julio de 1950 en el Estadio Maracaná de Río de Janeiro, Brasil y Yugoslavia definían el Grupo A de la Copa del Mundo de Fútbol.

Los yugoslavos llegaban con cuatro puntos, en tanto que Brasil, había empatado sorpresivamente ante Suiza, por lo que estaba obligado a ganar, para avanzar a la fase final del torneo.

El galés Griffiths era el árbitro de la contienda, secundado en las líneas por el austriaco Beranek, y el portugués Costa.

Por el lado de Brasil, jugaban Barbosa, Augusto (c), Juvenal, Bauer, Danilo, Bigode, Maneca, Ademir, Jair, Zizinho y Chico, un equipazo.

Del otro lado, los balcánicos lo hacían con Mrkušić, I.Horvat, B.Stanković, Zl.Čajkovski (c), M.Jovanović, Djajić, Dukas, Mitić, K.Tomašević, Bobek, y Ž.Čajkovski.

Los jugadores saltaron al campo de juego, pero sorpresivamente, Yugoslavia lo hizo sólo con 10 jugadores. ¿Qué pasó? Una de sus principales figuras, el lungo Rajko Mitic  -legendario jugador del Estrella Roja de Belgrado-, se olvidó de agacharse cuando iba a salir por el túnel, y sufrió una severa contusión en su cabeza.

El jugador debió regresar al vestuario para que lo atendieran, y como en aquella época, no estaban permitidos los cambios, los yugoslavos debieron comenzar el partido con 10 jugadores.

Los más experimentados, trataron de convencer a Mr. Griffiths, de que esperara para dar inicio al juego, pero todo fue en vano. Brasil aprovechó el desconcierto de los “yugos”, y a los 4 minutos ganaba 1 a 0 con gol de Ademir.

El lesionado Mitic, con una venda en su cabeza, ingresó a los 10 minutos de juego, cuando su equipo perdía 1 a 0. A los 89, Zizinho anotaría el segundo, y Brasil eliminaría a Yugoslavia de la Copa del Mundo.

Al final del partido, algún periodista en tono jocoso comentó que “lo de Mitic, fue bien de Bobek” (haciendo alusión al apellido de uno de sus compañeros).

Antony Callero