Anécdotas…El coreano Son y la dureza de entrenamiento a que era sometido por su padre

Llegar en cualquier deporte requiere de mucha dedicación y sacrificio, pero cuando es tu propio padre quién te presiona para ello, el estrés puede multiplicarse.

Desde pequeño, Son fue sometido a un entrenamiento muy duro, su padre quería que fuera futbolista, y lo entrenó para eso.

“Tenía cuatro horas de entrenamiento sin dejar caer la pelota. Después de tres horas veía tres balones y el piso rojo… y él estaba tan enfadado. Cuatro horas sin dejar caer el balón. Ni una sola vez. Es difícil ¿no?”. Era muy duro, daba miedo”, decía el futbolista del Tottenham en una entrevista concedida a un periódico español.

Mas tarde su padre se convirtió en entrenador del equipo infantil del colegio, y su rigurosidad era extrema. El propio Son cuenta sus peripecias: “Cuando tenía 10 o 12 años, llegó para entrenar al equipo de mi escuela y estábamos entrenando, 15 o 20 jugadores. La sesión consistía en no dejar caer el balón durante 40 minutos. Cuando alguien dejaba caer la pelota, mi padre no decía nada. Pero tan pronto como se me cayó a mí nos hizo comenzar de nuevo desde el principio. Fue duro, pero cuando lo piensas ahora, esta era la forma correcta”.

Pero aparte de esa dureza, también inculcó buenos valores: “Cuando era joven mi padre me dijo que si tenía la oportunidad de marcar, pero había un rival en el suelo porque se había hecho daño, tenía que echar el balón fuera e ir a preocuparme por su estado. Porque si eres un buen futbolista pero no sabes respetar a los demás no eres nadie. Todavía me lo dice. A veces es difícil, pero somos humanos antes que futbolistas. Debemos respetarnos dentro y fuera del campo”.

Cristiano Ronaldo ha sido su ejemplo y su ídolo, y también tiene conceptos muy orientales, como pensar solo en el fútbol por el momento, ya que después del retiro tendrá tiempo para dedicarse a tener una familia.

Antony Callero

Curiosidades…Un niño deja a España fuera del Mundial de Suiza 1954

En el sorteo para la Copa del Mundo de Suiza 1954, España quedó enmarcado en el Grupo 6 de las Eliminatorias, junto a los seleccionados de Turquía y Unión Soviética.

Pocos días después, los soviéticos se bajan del torneo por cuestiones políticas, y la clasificación la deberían dirimir españoles y turcos en partidos de ida y vuelta.

Los españoles eran amplios favoritos, cuatro años atrás habían quedado entre los 4 mejores del Mundial de Brasil, y tenían un equipo muy respetable.

En el primer juego disputado el 6 de Enero de 1954 en el Estadio de Chamartín, España goleó a Turquía 4 a 1 con goles de Venancio, Gainza, Miguel y Alsua II, y daba un paso gigantesco para llegar al Mundial.

Pero dos meses después en Estambul, Turquía da la nota, derrota a España 1 a 0 con un tanto de Burhan a los 15 minutos, y de esa manera forza un tercer partido, ya que no había diferencia de goles.

Tres días después, un 17 de Marzo en la ciudad de Roma, Turquía y España se vuelven a ver las caras y el partido acaba en empate 2 a 2. Arteche adelantó a la “roja”, empató Burhan, y Suat adelantó a los turcos en la segunda mitad. A 10 del final empató Escudero y fueron a la prórroga, donde el marcador no se alteró.

Como hasta ese momento no estaba instaurada la definición por penaltis, se recurre al sorteo para decidir quién sería el clasificado al Mundial.

En una copa se pusieron dos papeles arrollados, uno con el nombre de cada seleccionado, el niño italiano Franco Gemma sería el elegido para este acontecimiento insólito.

Se le vendó los ojos a Franco, y sus manos escogieron un papel, el mismo decía…”Türkiye”. De esa manera España se quedaba fuera de la Copa del Mundo de una manera infame.

Antony Callero