Historias…Viliam Schrojf…de héroe a villano en pocos días

Viliam Schrojf fue uno de los mejores porteros que ha dado el fútbol checo en toda su historia.

Jugó 39 partidos internacionales con su selección entre 1953 y 1965, incluyendo los Mundiales de 1954, 1958 y 1962.

En este último, Schrojf fue elegido el mejor portero del torneo. Fue clave para que Checoslovaquia avanzara a la gran final ante Brasil, con actuaciones memorables ante Hungría en Cuartos de Final, y frente a Yugoslavia en semis.

Sin embargo en el juego decisivo, Viliam falló. Masopust adelantó a los checos, pero tras un error del portero Schrojf igualó Amarildo.

En la segunda parte Zito marcó el segundo, y Vavá puso el tercero tras una mala salida del portero checo.

Los errores de Schrojf condenaron a Checoslovaquia, ese día, pero hay que decir que si no fuera por el, nunca hubieran llegado a esa gran final.

Schrojf inició su carrera en el VTJ Olomouc, equipo de la fuerza aérea de su país, hasta que a los 24 años fichó por el Slovan Bratislava, con el cual se consagraría campeón de la Liga en la temporada 1955-1956.

Después de 10 temporadas, en 1965 se marcha al Lokomotiv Kosice, dos años después ficha por el Melbourne Slavia, para culminar su carrera en el fútbol austriaco, donde jugó entre 1969 y 1973 en el First Vienna.

“El gato negro”, apodado por su peculiar forma de vestir, había nacido en Praga un 2 de Agosto de 1931, dejando de existir a los 76 años, un 1º de Septiembre de 2007 en Bratislava.

Antony Callero

LEYENDAS…Josef Masopust…”el caballero del fútbol”, un histórico del Dukla Praga y de la selección checa

El 9 de Febrero de 1931, en la localidad de Strimice, en Checoslovaquia, nacía un niño llamado Josef Masopust, que con el tiempo sería considerado el mejor jugador checo de todos los tiempos.

“Del Sol era uno de nuestros mejores medios defensivos, Suárez era un genio del pase en profundidad y Paco [Gento] era fantástico encarando a los defensas. Pero Masopust hacía todo eso a la vez: recuperar el balón, pasar, driblar e irrumpir en el área. Era un centrocampista fuera de serie”, eso decía el fenomenal Ferenc Puskas en una entrevista, cuando se le consultó sobre las cualidades del futbolista checo.

Comenzó jugando en el Most, un equipo de segundo nivel del norte de su país, allí lo hizo hasta los 19 años. En 1950 ficha por el Teplice, donde en dos temporadas juega 54 partidos y anota 10 goles.

En 1952 se incorpora al equipo del ejército, el Dukla de Praga. Había que hacer el servicio militar obligatorio por 2 años, y además el Dukla quería tener en sus filas a los mejores jugadores del país, no había opciones para Masopust.

Al final se terminaría convirtiendo en una leyenda del club, tras 16 temporadas jugando al mejor nivel. Fue campeón de la Liga en 1953, 1956, 1958, 1961, 1962, 1963, 1964 y 1966, y ganó la Copa de 1961, 1965 y 1966.

Era uno de los estandartes de la selección checa, que tanto dio que hablar en esos años. En 1958 fueron capaces de vapulear 6-1 a Argentina en el Mundial de Suecia, pero se fueron en primera fase al caer 2-1 ante Irlanda del Norte en un desempate, en un grupo que también compartieron con Alemania Federal.

En 1960 el seleccionado de Checoslovaquia alcanza la tercera posición en la Eurocopa, y dos años después en el Mundial de Chile 1962, el equipo liderado por Masopust se planta en la final ante Brasil.

“Masopust juega como un brasileño. Levanta la cabeza, se mueve y toca la pelota como si hubiera nacido en Brasil”, palabras de Pelé.

Pelé también reconoce la gran caballerosidad de este jugador, en el partido de la fase de grupos, “O Rei” se lesionó…El propio Josef cuenta lo sucedido: “Sufrió una lesión, pero como en aquella época las sustituciones aún no estaban permitidas, lo veía cojear por el campo. Cuando le llegaba el balón, decidí no entrarle y dejar que pasara el balón a un compañero”.

Checoslovaquia cae finalmente en el partido decisivo ante los norteños 3 a 1; el propio Masopust adelantó a los europeos, pero Amarildo, Zito y Vavá dan vuelta el marcador, y le permiten a Brasil obtener el bicampeonato, en una tarde fatídica para el gran portero Viliam Schrojf, que hasta ese momento había sido una de las grandes figuras del torneo. 

En 1962 también recibe el reconocimiento máximo a un futbolista, es elegido Balón de Oro Europeo, como el mejor jugador del año, una enorme distinción, en una época plagada de cracks en el continente.

Tras la denominada “Primavera de Praga” de 1968, una serie de sucesos que acabó con una guerra civil en Checoslovaquia, y la invasión posterior de la Unión Soviética para poner fin al conflicto, Masopust huye de su país y se marcha a jugar al Crossing Molenbeeck de Bélgica, equipo en el que culminaría su carrera en 1970.

Después de instaurada la paz en su país, regresa para dirigir al Dukla Praga entre 1973 y 1976, también lo haría en Brno, el Hasselt, el seleccionado de Checoslovaquia, selección juvenil de Indonesia, el Brno nuevamente, y culminando su carrera en 1996 en el Pelikan Decin.

Falleció en Praga el 29 de Junio de 1915 a los 84 años de edad, se iba una leyenda, un “caballero del deporte”, uno de los mejores futbolistas europeos de la década del 60.

Antony Callero