LEYENDAS…Gyorgi Sarosi…el abogado del fútbol

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Gyorgi Sarosi fue uno de los mejores futbolistas que dio el fútbol húngaro; nacido un 5 de Agosto de 1912 en Budapest, Sarosi podía jugar en cualquier puesto del campo de juego, pero su consagración llegaría como delantero centro.

Ingresó en las inferiores del Ferencvaros a los 15 años, y a los 18 debutaba en Primera División. Alternaba el fútbol con sus estudios de abogacía, recibiéndose en 1937.

Jugó el Mundial de Italia 1934, donde su seleccionado cayó en Cuartos de Final ante Austria, pero dejando destellos de su gran calidad. Había sido convocado para el Mundial de 1938, pero había declinado en principio participar del mismo, ya que tenía un importante caso judicial que le podía dejar una importante remuneración económica.

En esos momentos su familia pasaba por bastantes apremios, y si bien el entrenador Karoly Dietz y sus compañeros hablaron con Gyorgi para que replanteara la idea, fue su padre quién lo logró convencer. Le pidió que se dedicara al fútbol, que tenía grandes condiciones, y que podía obtener mayores ingresos que como abogado.

Sarosi acudió al Mundial como capitán de aquel seleccionado “magyar”, que consiguió llegar a la final frente a la Italia de Vittorio Pozzo. En un gran partido Italia se impuso a Hungría 4 a 2 y logró el bicampeonato, pero Sarosi fue reconocido como uno de los mejores jugadores del torneo.

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Jugó 18 temporadas en el Ferencvaros, donde logró 10 títulos, cinco Ligas, cuatro Copas Nacionales y una Mitropa Cup, anotando 351 goles.

Tras su retiro en 1948 pretendía retomar su carrera como abogado, sin embargo de inmediato le llegaron ofrecimientos para ser entrenador, y no las desestimó.

Partió a Italia, donde entrenó durante 12 años a equipos como el Bari, Luchesse, Genoa, Roma, Bologna, Brescia y Juventus, donde logró llevar al título al conjunto turinés en la temporada 1951-1952.

Tras dirigir al Lugano de Suiza en la campaña 1962-63, se alejó de los banquillos definitivamente, después de 33 años en el fútbol profesional.

El 20 de Junio de 1993, Sarosi fallecía en Génova a los 80 años de edad. La revista World Soccer lo ubicó en el puesto 87 entre los mejores futbolistas del Siglo XX.

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El “Doctor” como lo apodaban, comenzó jugando como defensa central, pasó por los puestos de mediocampista, y finalmente acabó de delantero centro. Era un jugador de los mas completos, alto, rápido, técnico, elegante para transitar con el balón, de muy buen juego aéreo, y con mucho olfato goleador.

Sarosi, es una de las grandes leyendas del fútbol mundial de las décadas del 30 y 40.

Antony Callero.

 

Historia de los Mundiales…Francia 1938

La III Edición de la Copa Mundial de la FIFA se desarrollaría en Francia, el país natal del Presidente Jules Rimet. Los países americanos le dieron la espalda al torneo, ya que tenían la palabra de Rimet de que la organización sería de alternancia entre América y Europa, y al ser elegida Francia se sintieron de alguna manera traicionados. Argentina se había postulado junto a Alemania y Francia, pero finalmente la FIFA se decantó por los galos.

Por esa época soplaban vientos de guerra en Europa, por lo que el clima político no era el mejor. Fueron 15 los seleccionados presentes en el torneo, 12 de ellos europeos, solo Brasil acudió de Sudamérica, ya que Argentina y Uruguay -molestos por la decisión de la FIFA- decidieron no concurrir. Los otros dos participantes fueron Cuba y la exótica Indias Orientales. Austria había conseguido clasificar al evento, pero 3 meses antes su territorio fue anexado a Alemania, por lo que algunos de sus jugadores fueron obligados a competir bajo la bandera alemana.

El formato de competición era igual al de 1934, con partidos de eliminación directa. Suecia pasó directo a Cuartos de Final ante la ausencia de Austria, el local Francia se impuso 3 a 1 a Bélgica, Italia -campeón-defensor-, superó con dificultades a Noruega 2 a  1, gracias a un gol de Silvio Piola en el alargue.

Hungría no tuvo dificultades para seguir en carrera al imponerse 6 a 0 a la débil Indias Holandesas, Checoslovaquia superó a Holanda 3 a 0, mientras que Brasil y Polonia protagonizaron un auténtico partidazo en Estrasburgo. Bajo una lluvia por momentos torrencial, y en un campo enlodazado, Brasil superó a Polonia 6 a 5 en el alargue, con un hatt-trick del gran Leónidas, quién en definitiva sería el máximo anotador del certamen con 7 tantos.

Suiza y Alemania empataron 1 a 1 en el primer partido, después de 120 minutos de juego, pero unos días después volvieron a enfrentarse y allí fueron los helvéticos que se llevaron el triunfo 4 a 2 ante los alemanes. Una victoria que fue muy celebrada por toda la afición presente en el Parque de los Príncipes, debido al clima hóstil que había contra Alemania.

También debieron recurrir a un partido extra Cuba y Rumania. El primer juego finalizó 3 a 3, mientras que en el segundo encuentro Cuba sorprendió a los rumanos venciendo 2 a 1 y logrando el pase a Cuartos. Allí no tendrían mucha fortuna ante Suecia, que los golearía 8 a 0, mientras que Hungría por su parte se metía en “semis” al vencer 2 a 0 a Suiza.

Brasil y Checoslovaquia empataron 1 a 1 en un gran partido, se volvieron a enfrentar 48 horas después, y los brasileños se llevaron la victoria 2 a 1. El otro gran partido de Cuartos era el que protagonizaban el local Francia, ante Italia, la defensora del título. Con un tanto de Colaussi y un doblete de Silvio Piola, la “azzurri” se metía nuevamente en semifinales.

Hungría confirmó su favoritismo en semifinales, al golear 5 a 1 a Suecia, en un equipo donde sobresalía la figura de Giorgi Sarosi, mientras que la Italia de Vittorio Pozzo se volvía a plantar en una final al derrotar 2 a 1 a Brasil, con goles de Colaussi y el legendario Giuseppe Meazza.

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El 19 de Junio en el Estadio de Colombes en París, Italia alcanzaría el bicampeonato tras derrotar 4 a 2 a Hungría en un gran partido. Colaussi adelantó a la “azzurri”, empató Titkos para los “magyares”, pero antes del descanso Piola y Colaussi comenzaban a sentenciar el pleito (3-1). Sarosi pareció darle vida a Hungría a los 70 al poner el 2-3, pero el goleador Silvio Piola a los 82 liquidaba el encuentro (4-2). Italia se consagraba campeón en forma brillante, repitiendo lo hecho 4 años atrás en su casa.

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