Anécdotas…Cruyff, Telé Santana y aquella final del 92

Tokio…1992…Sao Paulo de Brasil y Barcelona se deben enfrentar en la gran final de la Copa Intercontinental, que en su momento era la final del mundo de clubes.

Previa distendida en el hotel, dos equipos con dos entrenadores de buen gusto por el fútbol como Johan Cruyff y Telé Santana, y una anécdota que la cuenta el árbitro del encuentro, el argentino Juan Carlos Loustau.

“Aquella noche no podía dormir porque aún tenía los horarios cambiados, doce horas de diferencia con Argentina. Bajé al vestíbulo y fue cuando Telê me vio. Se levantó, me llamó y me dijo: Juan Carlos, venga que le voy a presentar a Johan Cruyff”.

Cuenta Loustau que ambos entrenadores tuvieron una larga charla de casi 4 horas, y que en ella “pactaron” un partido limpio, y que no iban a permitir que sus jugadores se saltaran las reglas del buen juego.

“Hablaban del fútbol como si fuera algo sagrado. Decían que interrumpir un partido con lesiones fingidas, esconder la pelota o hacer una sustitución para ganar segundos no les resultaba válido”, manifestaba Loustau en esa entrevista al Diario Marca.

“…En cuarenta años de carrera nada me tocó más como haber participado en esa conversación entre Telê y Cruyff. Fue la cosa más enriquecedora que el fútbol me dio”, prosiguió Loustau.

Ambos equipos tenían jugadores de gran calidad, en Sao Paulo destacaban entre otros Cafú, Raí, Toninho Cerezo, Muller o Palhinha, mientras que en Barcelona estaban Ronald Koeman, Pep Guardiola, Michael Laudrup o Hristo Stoichkov entre otros.

Comenzó ganando el Barcelona con gol del búlgaro Hristo Stoichkov a los 13 minutos, pero Raí -de enorme partido- dio vuelta el encuentro con goles a los 26 y 79 minutos de juego.

Sao Paulo de esa manera se consagraba por primera vez campeón del mundo, título que repetiría al año siguiente este gran equipo de Telé Santana, venciendo a otro todo poderoso como el Milán por 3 a 2.

Antony Callero

Noticias…Vissel Kobe es el primer campeón del año al ganar la Copa del Emperador

Como es tradicional el primer día del año, en Japón se disputa la final de la Copa del Emperador, título que cayó en manos del Vissel Kobe, equipo en el que militan los españoles Andrés Iniesta y David Villa, y el alemán Lukas Podolski entre los mas conocidos.

Iniesta y Podolski fueron titulares, en el partido final disputado en el Estadio Nacional de Tokio ante 57.000 espectadores, mientras que David Villa ingresó para jugar los minutos finales, para de esta manera anunciar su retiro definitivo de las canchas.

En la final el Vissel Kobe se impuso 2-0 al Kashima Antlers, con las anotaciones de Inukai en propia puerta a los 18 minutos y Fujimoto a los 38.

Es el primer título que obtiene el Vissel Kobe. no solo en este trofeo, sino en la historia del club que tiene 54 años de vida.

Por su parte Andrés Iniesta -uno de los mejores jugadores españoles de la historia- sumó su título oficial número 36 en su carrera, igualando a Lionel Messi como el segundo con mayor cantidad en actividad.

David Villa en tanto a sus 38 años pone fin a una exitosa carrera, sus comienzos fueron en el Sporting de Gijón, para pasar posteriormente por Zaragoza, Valencia, Barcelona, Atlético Madrid, Melbourne City, New York City y Vissel Kobe.

Con Barcelona fue campeón de la Liga de Campeones, Súper Copa de Europa y Mundial de Clubes en el 2011, además de obtener 2 Ligas, 1 Copa del Rey y una Súper Copa de España. Con Atlético Madrid ganó una Liga, con Valencia una Copa del Rey, con Zaragoza una Copa del Rey y una Súper Copa de España.

Además disputó 98 partidos con la selección nacional de España, anotando 59 goles y consagrándose campeón del Mundo en Sudáfrica 2010, y la Eurocopa del 2008.

Antony Callero

Historias…A 30 años de la gran gesta de Nacional, con aquella victoria inolvidable ante el PSV en Tokio

El 11 de Diciembre de 1988, hace hoy 30 años, Nacional y PSV Eindhoven se enfrentaban en la lejana Tokio para dirimir la supremacía mundial a nivel de clubes, en la final de la Copa Intercontinental.

Chocaban fuerzas los campeones de Sudamérica (Nacional) y de Europa (PSV), un duelo que en lo previo tenía a los holandeses como grandes favoritos, pero…

Los 62.000 espectadores presentes ese día en el Estadio Nacional, vivieron 120 minutos alucinantes, y una definición por penales de infarto.

El mediocampista uruguayo Santiago Ostolaza abrió el marcador a los 7 minutos, Nacional aguantaba a pie firme, hasta que a los 75 el gran delantero brasileño Romario empataba la partida.

Se tuvo que ir a la prórroga, y allí los dirigidos por Guus Hiddink parecían encaminarse a la victoria, cuando el zaguero Ronald Koeman de penalti anotaba el 2-1 a los 110 minutos.

Con el último resto, Nacional se fue arriba en busca del empate, no quedaba nada, centro desde la izquierda de Yubert Lemos y la cabeza de Ostolaza nuevamente para anotar el empate heroico a los 120 minutos.

Y después vendrían los penales…Una dramática definición donde pudo ganarlo el PSV, pero el portero Jorge Seré le contiene el último penalti al danés Soren Lerby, pudo ganarlo Nacional, pero el remate de Pintos Saldanha da en el travesaño, era todo de infarto.

Hasta que llegó el momento cumbre, Seré ataja un nuevo penalti, esta vez a Van Aerle, y Tony Gómez anota el décimo remate para Nacional, que acaba venciendo 7-6, consiguiendo de esa manera su tercera Copa Intercontinental, que en ese momento consagraba al mejor equipo del mundo.

Nacional tocaba la gloria nuevamente con las manos, en un partido alucinante, y ganando en forma heroica, con mucho temple y calidad. 

El conjunto tricolor dirigido por Roberto Fleitas formó ese día con Jorge Seré, Tony Gómez, Hugo De León, Daniel Felipe Reveléz y José Luis Pintos Saldanha; Santiago Ostolaza, Yubert Lemos y Jorge Cardaccio; Ernesto Vargas, Juan Carlos de Lima y William Castro, ingresando Héctor Morán y Daniel Carreño.

Por su parte los de Hiddink ingresaron con Hans Van Breukelen, Eric Gerets, Ronald Koeman, Adick Koot y Jan Heitze; Berry Van Aerle, Soren Lerby Gerald Vanenburg; Wim Kieft, Romario y Jull Ellerman, ingresando posteriormente Hans Gillhaus y Stan Valckx.

Antony Callero    

 

 

Historias…El Gran Vélez de Bianchi alcanza la gloria en Tokio

Pasaron 24 años ya desde que aquel Velez Sarfield de Carlos Bianchi alcanzara la gloria en Tokio.

Un 1º de Diciembre de 1994, los de Liniers derrotaban 2-0 al poderoso Milán de Italia, y lograban alzarse con la Copa Intercontinental de Clubes.

Era amplio el favoritismo del conjunto “rossonero”, que tenía figuras de gran destaque como Maldini, Baresi, Boban, Desailly, Savicevic, Donadoni, entre otros, y dirigido por un reconocido entrenador como Fabio Capello.

Sin embargo enfrente estaba plantado un equipo con tremenda personalidad, el Velez de Bianchi, que había derrotado al Sao Paulo en la final de la Libertadores, y liderado en cancha por un fenomenal José Luis Chilavert.

En esa jornada en tierras japonesas, Velez ingresó con Chilavert al arco; Héctor Almandoz, Roberto Trotta, Víctor Sotomayor, Raúl Cardozo; José Basualdo, Marcelo Gómez, Christian Bassedas, Roberto Pompei; José Flores y Omar Asad

El Milán en tanto lo hizo con Sebastiano Rossi; Mauro Tassotti, Franco Baresi, Alessandro Costacurta, Paolo Maldini; Demetrio Albertini, Marcel Desailly, Roberto Donadoni, Zvonimir Boban; Dejan Savicevic y Daniele Massaro, ingresando posteriormente Marco Simone y Christian Panucci.

Tras algunas zozobras en la primera parte, a los 50 minutos Roberto Trotta de penalti adelantó a Velez, y ponía nerviosos a los milanistas. 

Siete minutos después, el “turquito” Omar Assad bate a Rossi para marcar el segundo. La hazaña se consumaba, Velez se hizo heroico en defensa y aguantó a pie firme hasta el final, para consagrarse campeón del mundo.

Antony Callero 

Historias…Peñarol-Porto…una final increíble en la nieve.

Soccer - Intercontinental Cup Final - Toyota Cup - FC Porto v C.A. Penarol - National Stadium - Tokyo

Pese a no ser aficionado de Peñarol es uno de los partidos que mas recuerdo, jugado en circunstancias para nada normales, el 13 de Diciembre de 1987 en Tokio, Peñarol y Porto jugaron una final Intercontinental que deparó grandes emociones.

Ese día la capital japonesa se despertó con una intensa nevada, que puso en peligro la realización de la gran final entre los campeones de Sudamérica y Europa.

Pero estaba ya todo armado, y ni las condiciones meteorológicas tan adversas iban a arruinar la fiesta, la cuál el público japonés esperaba impaciente desde hace varios días.

El mejor equipo de Europa, el Porto, se medía ante el mejor de Sudamérica, Peñarol.  Los dirigidos por Tomislav Ivic, habían llegado a esta instancia, después de haber vencido al Bayer Munich, 2 a 1, en la final europea jugada en el Estadio Prater de la ciudad de Viena. Peñarol por su parte, se consagró campeón venciendo a América de Cali 1 a 0 en Santiago, con un gol en la hora de Diego Aguirre.

El partido fue de trámite parejo, la acumulación de nieve en el campo de juego, hacía que se tornara muy difícil para los futbolistas poder desplegar un juego vistoso, por lo que el partido se hizo enredado.

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Al minuto 42, una gran jugada personal del argelino Rabah Madjer, es finalizada casi sobre la raya por el goleador Fernando Gómes, que adelantaba al Porto. Desde ese momento, Peñarol tomó la iniciativa, pero el equipo portugués era muy peligroso de contra ataque.

A 10 minutos del final del encuentro, Peñarol encuentra el premio por tanta búsqueda, gol de Ricardo Viera, y el partido se marchaba a una prórroga.

Allí volvió a aparecer otra vez Madjer, la figura más destacada del partido, para anotar el segundo con una “vaselina” perfecta sobre el portero Eduardo Pereira, y que se metió lentamente en el arco aurinegro. Porto se consagraba campeón Intercontinental por primera vez.

Algunas figuras de aquel equipo de Ivic, eran el portero polaco Josef Mlynarczyk, Joao Pinto, Jaime Magalhães, Rui Barros, Fernando Gómes, y el argelino Rabah Madjer.

Ganó Porto tras 120 minutos intensos, con la nieve como gran protagonista, un espectáculo único y que quedó sin dudas en mi mejor recuerdo.

Antony Callero.